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A través de unidad móvil, Venezolanos en Barranquilla atiende a migrantes vulnerables

Con más de 1.7 millones de venezolanos en el país, hay distintos retos para acoger e integrar a esta nueva población. Uno de los más importantes tiene que ver con la atención en salud, en especial de aquellas poblaciones vulnerables como lo son niños, niñas y mujeres embarazadas. Y si bien a nivel gubernamental se han dado directrices para esto, todavía queda mucho por hacer, sobre todo con aquellos que tienen un estatus irregular y que, por este motivo, no están afiliados a un sistema de salud. Siendo la opción más general (por decreto) los servicios de urgencias. Sin embargo, la Asociación Venezolanos en Barranquilla, junto a los esfuerzos de la Fundación Siemens y de la Cruz Roja Colombiana, está ofreciendo otra posibilidad para atender a esta población.

Con el fin de poder ayudar a los migrantes en el país y vincular laboralmente, a través de la figura de voluntariado, a profesionales de la salud provenientes de Venezuela, la Asociación buscó aliados estratégicos para poder cumplir con este fin. “Contactamos a la Fundación Siemens porque sabíamos de este proyecto de atención en una unidad médica de salud y le ofrecimos la posibilidad de que fuera ejecutado por los profesionales de esta área que tenemos identificados”, cuenta Juan Viloria vicepresidente de la Asociación. Así, se vincularon con el proyecto ‘Smart Clinic’, por medio del cual la Fundación Siemens le donó a la Cruz Roja colombiana una unidad médica móvil, equipada con tecnología Siemens Healthineers.

El trabajo de salud móvil empezó desde octubre de este año. La idea original, antes de toda la situación de la pandemia de Covid-19, era llegar a tres departamentos del país: Atlántico, La Guajira y Magdalena. Pero por las condiciones actuales, el proyecto por el momento solo se desarrolla en el primero y el objetivo es llegar a todos los municipios atlanticenses en los próximos seis meses. “Para cumplir esto ha sido fundamental el valioso y excelente trabajo de la Cruz Roja Seccional Atlántico y la articulación con Secretarías de Salud de las municipalidades; apoyos que nos han ayudado a identificar y priorizar aquellas familias que necesitan nuestra atención”, afirma Viloria.

De este modo, y una vez a la semana, los profesionales de la salud viajan a algún municipio. Son profesionales de las áreas de ginecología, pediatría, radiología y enfermería. Además, son venezolanos. Juan Viloria mismo es médico y venezolano, por eso, desde esta posición, opina que el vincular a migrantes provenientes de su país de origen es algo importante porque “demuestra que sí se puede y que es posible fortalecer el sistema sanitario de Colombia a través de la migración, como una oportunidad para la integración”. Además, en su opinión, la responsabilidad en este tipo de temas no debe ser exclusiva de los gobiernos y de las agencias de cooperación internacional, sino también de la sociedad civil. 

Hasta el momento, la unidad móvil y los profesionales en salud han visitado los municipios de Polonuevo, Galapa y Baranoa. Próximamente irán a Santa Lucía, Manatí y Luruaco, entre otros. Así, poco a poco, hasta llegar a los 22 municipios que tiene el departamento del Atlántico. En un solo día, el servicio de pediatría puede atender a 21 pacientes. Por su parte, la ginecobstetra puede tener en consulta a 14 personas. “A todos se les da una atención muy cuidadosa. En el caso de las embarazadas, nos llegan muchas sin controles prenatales. En cuanto a los niños, hay que revisar con detalle temas como la nutrición y el esquema de vacunación”, cuenta Viloria.

En cuanto a la recepción por parte de las comunidades, el vicepresidente de la Asociación de Venezolanos en Barranquilla afirma que ha sido muy positiva. “En especial porque al escuchar que los profesionales hablan como ellos, con su mismo acento, se sienten valorados y seguros. Tanto así que empiezan a hablar con las palabras nuestras, que usamos en Venezuela, y pueden expresar sus dolencias con mayor tranquilidad”.

Sin embargo, como lo señala Viloria, no todo es color de rosa. Han encontrado situaciones graves que se escapa al alcance de la unidad móvil y que necesitan remisión a atenciones más especializadas. “Hemos hallado en pacientes ginecológicas indicios de neoplasia. Otras vienen con complicaciones por partos anteriores que ameritan un seguimiento más riguroso. Además, en niños hemos identificado afecciones en la piel o gastrointestinales, que tienen que ver con el entorno en el que viven y el acceso a alimentos según sus requerimientos nutricionales”, cuenta. Ante panoramas así, lo que se busca es a través de la articulación con otras entidades como Defensoría del Pueblo o del mismo sistema de salud colombiano darle un seguimiento más especializado a los casos que lo ameritan.

Así, y durante los próximos seis meses, esta unidad móvil seguirá rodando por Atlántico para ayudar a los migrantes venezolanos. Según datos de Migración Colombia, en este departamento viven 158.704 ciudadanos del vecino país. Y entre ellos están los profesionales de salud que están trabajando por sus connacionales en situaciones de vulnerabilidad.

Para terminar, Viloria resalta que “este proyecto es posible gracias al apoyo de la Fundación Siemens, al Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea y a la Cruz Roja Seccional Atlántico, así como a la articulación efectiva por parte de la Gobernación del Atlántico”.