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Baños para hacer sentir bienvenidos a los migrantes

La Terminal de Transportes de Arauca está a unos trece minutos del Puente Internacional José Antonio Páez que une a Colombia con Venezuela. Es aledaña al Aeropuerto Santiago Pérez Quiroz y es, en muchos sentidos, la vía de comunicación entre el Llano araucano y el resto del país. Desde allí se puede viajar a Saravena o Arauquita, dentro del mismo departamento. O continuar hacia ciudades capitales como Bucaramanga o Bogotá. Pero desde hace tres o cuatro años, la Terminal de Transporte de Arauca se ha convertido en la puerta de entrada para muchos migrantes venezolanos que llegan.

Arauca, por su condición de departamento fronterizo, fue uno de los primeros lugares donde la migración venezolana se asentó. Según datos de Migración Colombia, allí viven actualmente 43.717 ciudadanos venezolanos. Un número que puede parecer bajo comparado con otras latitudes colombianas, pero que impone una serie de riesgos para un territorio que está renovando su economía después de la reforma a la ley de regalías y de la crisis aftosa. Dos situaciones que comprometieron a un departamento que dependía del petróleo y de la ganadería para subsistir.

“Somos un territorio pequeño y cuando pasó lo de Venezuela, nos desbordamos. Y esto acá no fue la excepción. Empezaron a llegar venezolanos que dormían aquí, que hacían sus necesidades alrededor porque no tenían para pagar los baños. Era un problema todo eso”, cuenta Marlon Baloy, gerente del Terminal de Transportes de Arauca. La preocupación era una: cómo mejorar la situación de los migrantes sin que esto significara un detrimento de las condiciones de la población local. Esto era importante, pues sanidad empezaba a hacer presión por el excremento y orina que circundaba el terminal.

Así, desde finales de 2018, se implementaron los baños exclusivos para migrantes venezolanos en el terminal. Este proyecto, liderado por Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), mitiga la problemática de salubridad mientras apoya a los migrante que llega al país. Pues, “para muchas personas pagar los mil pesos del baño o los dos mil de la ducha puede que no sea nada, pero para esta gente que viene de Venezuela puede ser todo lo que tienen”, explica Baloy. Los baños para los migrantes, a diferencia de los de público general, son totalmente gratuitos.

“A mí esta idea me parece hermosa, porque uno llega cansado y quiere refrescarme. Además, uno llega con la familia y pagar un baño por cada uno puede ser difícil”, cuenta Carlos Goncálvez, proveniente del estado venezolano de Aragua que entró a Colombia con su esposa, sus dos hijos y cuyo destino final es Bogotá.

“No tenemos una cifra exacta de cuántos venezolanos viajan por día, pero la mayoría que llegan buscan viajar al interior. Llegan, descansan y van hacia Bogotá o Medellín. O algunos con los que he hablado lo que quieren es ir hacia el Sur: Ecuador, Perú, etc. Pero esta terminal es su primera parada entre muchas”, relata Baloy.