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Batuta le apuesta a la integración de colombianos y venezolanos con la música

Por: Laura Cristancho (Proyecto Migración Venezuela)

Desde hace 30 años la Fundación Nacional Batuta trabaja para llevar la formación musical a todo el territorio colombiano con el objetivo de hacer del arte un camino para la inclusión y la integración. Por eso, frente a la migración masiva de venezolanos en Colombia, y ante la ausencia de escenarios de convivencia pacífica e intercambio cultural, surgió el programa ‘Música en las Fronteras’. La iniciativa, dirigida a niños, niñas y adolescentes migrantes, busca hacer de los instrumentos y el canto un puente para la aceptación entre ambos países. 

El programa de formación musical creado en 2020 opera en 12 municipios de Colombia con una alta afluencia de población migrante venezolana y retornados colombianos que reciben gratuitamente acompañamiento psicosocial y capacitación en las modalidades de iniciación musical, coro y formación orquestal. 

‘Música en las Fronteras’ acoge a niños entre los seis y los 17 años en barrios vulnerables de Medellín, Barranquilla, Cartagena, Valledupar, Maicao, Ipiales, Cali, Arauca, Cúcuta, Villa del Rosario, Bucaramanga y Puerto Carreño. La iniciativa está inspirada en la metodología creada por el maestro venezolano José Antonio Abreu y conocida mundialmente como ‘El Sistema’, un modelo de enseñanza que sistematizó la instrucción y la práctica de la música para hacer de esta un instrumento de organización social y desarrollo humanístico al alcance de todos y no solo para las élites.

“Precisamente por el valor simbólico que tiene para los venezolanos ‘El Sistema’, acceder a los centros de formación musical de Batuta es una oportunidad para retomar el proceso formativo que llevaban en Venezuela o para acceder a la formación musical por primera vez”, explica María Claudia Parias, presidenta ejecutiva de la Fundación Batuta. 

La iniciativa, que se implementará hasta julio del 2021 gracias al financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), favorece también a colombianos retornados y colombianos en circunstancias de vulnerabilidad.

A la fecha, ‘Música en las Fronteras’ cuenta con 807 alumnos, de los cuales 569 son venezolanos y 238 son colombianos. Además, para asegurar el proceso de integración entre ambas culturas, la instrucción musical se basa en un repertorio de obras de ambos países, así como otras latinoamericanas y universales que buscan ampliar la experiencia musical de los menores.

Para Alexander Tuarez, un niño venezolano de 12 años que llegó a Colombia en 2019, hacer parte del proceso formativo de la Fundación Batuta ha sido una oportunidad para retomar sus habilidades musicales, conocer a otros niños y aprender más de la cultura y la música de ambos países.

En el marco de la pandemia, actualmente las actividades de enseñanza se desarrollan de manera semipresencial a través de 500 lecciones virtuales, la entrega de cartillas pedagógicas por correspondencia, la emisión del programa radial Batuta al aire y la asistencia ocasional a los centros musicales bajo protocolos de bioseguridad.

“Este proyecto genera oportunidades de inclusión social, fortalece la integración con los países vecinos y aporta a disminuir la brecha que existe en materia de accesos culturales entre las zonas de fronteras y el resto del país”, concluye Parias.