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Emprendimientos venezolanos se adaptan para hacerle frente al Covid-19

Emigrar a un nuevo país y adaptarse a sus costumbres puede ser difícil. Esto lo sabe muy bien Carolina Fernández Escorche, asesora y coordinadora de Cúcuta te impulsa, un proyecto que acompaña a los migrantes venezolanos que llegan a la capital de Norte de Santander y que los guía en cuestiones como la cultura local, las diferencias con su país de origen y las maneras en que pueden emprender negocios. Temas que ella conoce muy bien, ya que hace cinco años llegó a Colombia desde la ciudad venezolana de Barquisimeto. Es administradora y tiene experiencia como emprendedora a ambos lados de la frontera.

Cúcuta te impulsa nació hace poco más de un año. Carolina Fernández, junto a su esposo y otros migrantes venezolanos, empezó a pensar sobre qué hacer por su comunidad. En un primer momento, su atención se dirigió hacia los caminantes: aquellas personas que caminan desde la frontera hasta el interior de Colombia en busca de nuevas oportunidades (algunos, incluso con travesías hacia países como Ecuador, Chile o Argentina). “Sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que esto era como llover sobre mojado. Así que pensamos en qué hacer y nos dimos cuenta que, basados en nuestra experiencia emprendedora, allí había algo que podíamos hacer”, cuenta Fernández.

De este modo, Cúcuta de impulsa asesora a venezolanos sobre la cultura colombiana, los trámites burocráticos necesarios para crear empresa y el marco legal del que derivan derechos y deberes mercantiles. La primera reunión se dio en junio de 2019, en Casa Tinto, una galería gourmet en Cúcuta cuyos dueños son migrantes. “Nuestra visión era que llegarían unas cinco o seis personas, pero en esa primera ocasión llegaron 26”, dice la asesora y coordinadora del grupo. Desde entonces, mensualmente se realizan reuniones, capacitaciones y conversaciones en torno al mundo del emprendimiento cucuteño.

Según datos de Migración Colombia, en Cúcuta viven 104.981 ciudadanos venezolanos. Esto convierte a la capital del departamento de Norte de Santander en la segunda ciudad colombiana con más personas provenientes del vecino país. Algo que no sorprende, pues por su vocación de frontera siempre ha mantenido una estrecha relación con Venezuela. Sin embargo, para Carolina Fernández es difícil llegar a una ciudad foránea. Por eso, uno de los enfoques de Cúcuta te impulsa es guiar a los recién llegados sobre cuáles son los aspectos culturales más diferentes. “Contrario a lo que se pueda pensar, aquí hay ciertos sectores xenófobos. Por eso, estamos trabajando por mostrar que como venezolanos vinimos a aportar con nuestro trabajo”, afirma Fernández.

Entre las dificultades que ha identificado Cúcuta te impulsa, está lo que denominan como “cultura caníbal”: una competencia mercantil en la que los precios se bajan hasta límites insospechados para un venezolano. Por el contrario, como ventaja está que la ciudad es un campo provechoso para innovar, traer los conocimientos adquiridos en Venezuela y ponerlos al servicio de la comunidad, dadas las facilidades que los migrantes tienen para emprender. “Por ejemplo, las panaderías aquí hace unos años eran solo para vender pan y ya. En cambio, en Venezuela tú vas y te sientas, pasas el rato, conversas con amigos. Ahora la ciudad ha cambiado ese chip y las panaderías están ofreciendo este valor agregado”, cuenta Carolina Fernández. También señala que los emprendimientos venezolanos no solo emplean connacionales, sino que muchos colombianos se ven beneficiados por estas ideas de negocios.

Ante el panorama actual del Covid-19, cuya denominación de pandemia fue dictaminada por la Organización Mundial de Salud y que tiene en cuarentena a decenas de países en el mundo, Carolina Fernández hace hincapié en las oportunidades que esta situación representa: “Estamos trabajando para cambiarle el chip a los dueños de restaurantes. Porque no es solo enviar comida con un domiciliario, al mismo valor y cobrar cinco mil pesos más. No: lo importante es tener perspectiva de cómo los costos son diferentes, de qué puedo ofrecer de más, cuáles son los precios más justos y atractivos”. Pone como ejemplo una lavandería regentada por migrantes venezolanos, que está lavando ropa a domicilio sin costos adicionales “para hacer más atractiva su labor”.

“Este momento que vivimos como mundo nos exige adaptarnos. La revolución de las redes y del trabajo digital nos llegó antes de tiempo, está aquí. Eso queremos que nuestros emprendimientos lo entiendan y lo trabajen”, afirma. Para continuar las capacitaciones, se están haciendo vía streaming. Además, por medio de plataformas como Whatsapp y Telegram, Cúcuta te impulsa comparte tips para convertir esto en una oportunidad de renovarse.

“Pero sin importar si uno es colombiano o venezolano, esta coyuntura nos compete a todos. Las fronteras no son más que puntos de vista que algunos seres humanos pusieron”, concluye Carolina Fernández Escorche.