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Grupo de voluntarios apoya a migrantes en su ruta por Nariño

La ciudad de Pasto es un punto estratégico en el comienzo de la cordillera de los Andes colombianos para el tránsito de los migrantes venezolanos, por su cercanía con Ecuador y por ser la ruta para que esta población pueda transitar hacia el sur del continente.

En la capital de Nariño, la joven líder Andrea Padrón, quien llegó hace tres años desde Caracas,  y un grupo de voluntarios de diferentes profesiones crearon una red de apoyo para migrantes y refugiados. De esta forma, los asisten en las diversas vías, carreteras y caminos de este departamento.  “Deseamos más que nada ayudar a nuestros compatriotas caminantes que han emprendido este largo y arduo viaje para que podamos orientarlos en medio de su travesía” cuenta Andrea de 28 años.

Así nació la Omip Colombia: la Organización de Migrantes para la Integración y Prevención, la cual está comprometida en ayudar a esta población a construir una mejor Colombia con la ayuda de la Red Nariño de Venezolanos con sedes en Tumaco, Ipiales y Pasto. 

Andrea llegó con sus dos hijas, de 1 y 6 años, a Pasto en 2018. En esta capital logró establecerse en el país. “Nos pareció un lugar propicio para vivir, mejorar nuestra calidad de vida y aquí con mis hijas hemos logrado encontrar un hogar”, dice.

Esta migrante consiguió asentarse, primero trabajando en una agencia de turismo en Pasto, pero debido a la pandemia su trabajo se detuvo. Sin embargo, este obstáculo no la limitó, sino que pudo comenzar con su propio emprendimiento en la repostería.

A través de esta red, estos voluntarios guían a los viajeros migrantes para acceder a servicios como atención médica, alimentación a familias vulnerables, que van o vienen caminando por esta ruta donde se presenta alto tráfico de viajeros en las vías entre Ipiales y Pasto hacia la frontera con Ecuador. Mientras que otros, por su parte, se dirigen al departamento del Cauca y de allí hacía Bogotá u otras ciudades colombianas.

“Con la pandemia nos hemos dado cuenta que el flujo de migrantes volvió a crecer sobre todo de aquellos que regresan a Venezuela e igual los que van llegando”, narra Padrón.

Andrea y sus compañeros suelen acudir a la estación de gasolina en el sector de Chapultepec, en Pasto, para orientar a los caminantes, hablar con ellos y hasta ofrecerles alguna bebida caliente para calmar la fatiga del viaje.

“Llegamos a las estaciones de gasolina donde se quedan a dormir en grupos, pueden usar un baño y hacer un alto en el camino. Les explicamos cuáles son las rutas más cortas porque a veces como no conocen las vías, toman los trayectos más largos. En esos momentos nos acercamos para unirnos y así apoyarnos entre todos”, explica Andrea.

De lunes a sábado estos voluntarios a bordo de un vehículo de carga tipo piaggio pueden asistir entre cincuenta y setenta personas, pero hay días en que la cifra se puede elevar a 120 migrantes que llegan por turnos a sentarse en las vías en las estaciones de combustible.

“Tratamos de dar lo mejor de nosotros porque vienen personas de todas las edades caminando. Menores de edad, adultos mayores y hasta mujeres en avanzado estado de embarazo. Entonces, los guiamos para que también puedan acceder a atención médica si la necesitan”, resalta esta voluntaria.

Los migrantes reciben, según el caso, un desayuno, alimentos, bolsas de dormir, chalecos, pañales de acuerdo a las donaciones que esta organización recibe en este departamento.

Además, esta red les brinda asesorías para su tránsito en Colombia e incluso ayudan en la distribución de un libro y otros impresos titulados ‘La ruta viajando contigo’ que cuenta con información básica o y que fue publicado por el  Servicio Jesuita para Refugiados. “El libro cuenta con mapas, listado de hospitales y demás ayudas, además tiene un espacio dedicado a los niños que viene ilustrado con mandalas para colorear y actividades para que los más pequeños puedan realizar en el camino”, dice Padrón.

Andrea, por su experiencia, les recomienda a aquellos que emprenden el camino que “confíen en Dios porque sí se puede. Que en Colombia como migrantes tenemos derechos pero a la vez deberes que cumplir con la ley, sin importar si eres irregular o si no tienes papeles, ya que puedes normalizar tu situación, porque este país te brinda todos los canales de apoyo y acceso a atención médica urgente en caso de que lo necesites y se pueden abrir puertas a nuevas oportunidades para el bien de sus familias”.   

Para aquellos que deseen comunicarse con esta organización pueden hacerlo a través de la cuenta de Instagram @omipcolombia

La Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para refugiados y migrantes de Venezuela  de las Naciones Unidas registró que 5.180.615 representan la suma de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo venezolanos reportados por los gobiernos anfitriones con fecha de 5 de agosto de 2020.

En Colombia, 1.764.883 migrantes venezolanos están radicados en el país a corte de agosto de 2002.