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“Uno como venezolano nace con una arepa bajo el brazo”

El pasado 12 de septiembre se celebró alrededor del mundo el Día Internacional de la Arepa Venezolana. Una celebración que resalta a uno de los productos gastronómicos venezolanos por excelencia que se ha extendido alrededor del mundo. Los movimientos migratorios tienen esa cualidad: el intercambio de culturas, costumbres, sabores y recetas. Y con más de cinco millones de venezolanos que han dejado su país, según datos de Acnur, esta arepa se ha popularizado en diferentes países, entre ellos Colombia.

No solo este plato ha sido una oportunidad para conocer más del vecino país, sino que se ha convertido en una forma de sustento para los migrantes venezolanos. Este es el caso de Irvin Pérez, oriundo de la ciudad de Valencia, estado de Carabobo. En Venezuela, Irvin trabajaba para diferentes empresas de seguros como intermediario. “Allá el mercado de seguros era muy lucrativo y productivo. Todo era con comisiones, sí, pero era muy rentable”, recuerda. Sin embargo, en 2017 la deteriorada situación social, económica y político lo llevó a tomar la decisión de viajar a Colombia para radicarse.

Durante unos meses, se dedicó a descansar, ya que, como él dice, la industria de los seguros en Venezuela no daba tiempo para las vacaciones. Una vez hubo descansado, empezó a buscar opciones de sustento. Ahí fue cuando unos amigos (“que son casi familia para mí, porque los conozco hace años”) le ofrecieron administrar un local que arepas venezolanas que iban a montar en Chapinero, localidad de Bogotá: Florentino Arepas Venezolanas.

“Mi experiencia hasta ese momento era como degustador. Me la pasaba en las areperas, como les decimos en Venezuela a estos establecimientos. Eran muy comunes y estaban en todos lados. Era una exquisitez ver esa cantidad de rellenos de todo tipo de ingredientes: proteínas, carnes, vegetales, frutos del mar. Esa era mi experiencia, degustarlas y comer. Uno como venezolano nace con una arepa bajo el brazo”, cuenta Pérez. Así que, sin pensarlo dos veces, decidió aceptar la propuesta de sus amigos de administrar un negocio.

En su opinión, la recepción de este plato típico venezolano ha sido muy buena en Bogotá. Tiene clientes fieles que van dos, tres y hasta cuatro veces a la semana para comer una buena arepa venezolana. Y eso lo hace feliz, sobre todo porque, tiempo después de ser administrador, se le dio la oportunidad de comprar el negocio y ahora es completamente suyo. Teniendo así la oportunidad de complacer al público colombiano que, señala, se ha volcado con entusiasmo hacia los sabores del vecino país.

Y si bien a veces el tema de la arepa genera rivalidades culinarias (¿es un plato colombiano o venezolano? ¿Son mejores las de aquí o las de allá?), Irvin zanja la cuestión de la siguiente forma: “las arepas colombianas también son deliciosas y exquisitas”. Resalta los sabores de la boyacense y de la arepa ‘e huevo. “Al igual que en Venezuela, aquí cada región tiene su forma de hacer arepas. No por eso una es menos que la otra. Todas las arepas son deliciosas y representan a la región de las que salen”, opina.

El local se encuentra ubicado en la localidad de Chapinero, en la calle 54a #9-32. Algunas de las arepas más populares, entre los 19 rellenos que tiene el establecimiento, son la reina pepiada (aguacate, pollo desmechado, mayonesa de la casa), la pabellón (frijoles negros, plátano maduro, carne desmechada, queso costeño), la peluda (carne desmechada con queso), la mixta (carne desmechada, pollo desmechado, queso), la catira (pollo desmechado y queso costeño).